1. Me conoces desde antes de nacer. Siempre me has acompañado.

2. Tienes un sentido férreo de la lealtad.

3. Unos ojos oscuros y preciosos, profundos, como tú mismo.

4. Pareces serio pero eres una de las personas que más me hace reír.

5. Eres capaz de dar segundas oportunidades. O más.

6. Defiendes hasta el final aquello en lo que crees. Tienes criterio.

7. No comes por colores. De hecho, el verde es tu color favorito. (Y después, el naranja. No lo olvido). 8. Tienes pelasssso.

9. Demuestras que correr no es de cobardes.

10. Eres selecto pero disfrutón.

11. No eres N A D A cotilla. Pero tienes una exquisita curiosidad por aprender.

12. Altruista como pocos. Aunque me regañes si comparto esta faceta.

13. Porque eres discreto y modesto.

14. Presumido que no vanidoso. En su justa medida.

15. Eres un asesor de imagen riguroso y exigente. Pero tus elecciones siempre son un éxito.

16. Eres “musiquito”. No sólo tienes capacidad de escuchar. Tienes un oído portentoso que te ayuda con los idiomas y el piano.

17. … y podría seguir, seguir, seguir… porque estos 17 “mandamientos” se resumen en uno enorme: desde que estás en mi vida soy infinitamente mejor persona.

Feliz cumpleaños.

Y sí… tengo los ojos cerrados. Pero es que, siguiendo tus preceptos, nunca dejo de soñar.