Mis maneras para encontrar paz interior en un mundo de constantes comparaciones

1.- Pasa más tiempo fuera de casa.  No tiene que ser que entrenes al aire libre o que andes todo el día de la ceca a la meca. Prueba, aunque sea, a sentarte en el porche de enfrente de tu casa o da un paseo por el parque. ¡Disfruta de respirar aire “fresco”!

2.- Busca un momento cada día para dedicarte a hacer cosas que realmente disfrutes.  Poco o mucho, da igual. Lee, cocina, dibuja, envía mensajes a tus amigos, busca fotos divertidas por internet… concédete unos minutos para hacer algo que te satisfaga personalmente. Si son más mejor. Si no son mucho, no pasa nada. Pero que sea tu tiempo. O tiempito.

3.- Haz una lista de cosas positivas que hay en tu vida y repítelas como un mantra.

4.- Escucha canciones que te traigan buenos recuerdos o que te pongan las pilas. Es bueno tener listas ya confeccionadas en tu programa de música favorito (o carpetas en tu dispositivo) para este propósito. Para mí, la música siempre ha tenido un factor de terapia. Ya lo dijo Manolo García:  el que canta, su mal espanta.

5.- Reconoce (identifica) tus pensamientos negativos. Es la manera directa de no dejarles tomar el control.

6.- ¡Pasa a la acción! Distráete de tus problemas haciendo actividades que te presten. Muchas de ellas tiene un feed back increíble. Por ejemplo, ser amable agrada.

¿Se os ocurren otros modos para encontrar un poco de paz interior en vuestro día a día? Estoy segura de que me he dejado muchas en el tintero virtual. Estaría encantada de leer las vuestras y/o vuestras opiniones.

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