Cierto es que hay que cuidarse. Primordialmente, de dentro hacia fuera. Pero eso no significa que tengamos que desatender nuestro aspecto exterior. No todo el mundo tiene que ser presumido. Pero hay aspectos físicos que no sólo denotan vanidad o galantería sino que son síntomas de salud.

El cuerpo lanza señales hacia el exterior, clamando cuidados, atenciones… buscando un estado de salubridad óptimo. Y se manifiestan a través de los más variados aspectos. Además, por qué negarlo, si nos vemos bien, ayudamos a sentirnos bien. El concepto de que nos veamos mejor o peor es tan dispar como personas existen. Pero es algo que debemos analizar con nosotros mismos. Somos nosotros los que tenemos que estar agusto con la que imagen que damos al mundo, para así transmitir lo que somos.

Una de esas flaquezas que nuestro organismo transfiere “hacia afuera” es la caída y debilitación del cabello. A veces, buscamos las explicaciones en estados carencia puramente orgánicos. Pero no está el problema ahí. Pueden ser síntomas de otras cosas.

Es uno de mis eternos vaivenes… a otros les pasa con las uñas, la piel y hasta con contracturas musculares o bruxismo. Aparte de intentar atacar el problema de fondo, hay miles de opciones para colaborar en que el cabello, en este caso, no empeore y llegue a mejorar.

Tratamientos hay muchísimos y no es cuestión de ir probando todo lo que hay en el mercado. Además, el que le va bien a tu amiga o a tu hermana, puede que no cuadre exactamente contigo por tu tipo de cabello, handicap o ambas cosas. Lo ideal es que se consulte con algún especialista en estos lares. Bien puede ser directamente el dermatólogo o, también, algún peluquero profesional con el que tengas confianza. Es importante que conozca tus circunstancias y no sólo se dedique a mirar y tocar tu pelo.

IMG_5879Personalmente, ahora mismo, ha llegado hasta mí una gama de productos de  la marca Medavita compuesta por un champú, una mascarilla capilar y un set de ampollas. La línea se llama Huile d’Etoile. Los productos no se basan rigurosamente en atacar la caída sino que , además, co-adyudan a fomentar el brillo natural , la hidratación y nutrición, protege las fibras del cabello, es calmante y no resta volumen.

Llevo apenas tres aplicaciones y, aunque no se ha producido un milagro que me haya transformado la melena en un pelassso, sí que es verdad que lo noto mejor que antes tras cada aplicación. Espero que dure porque no tengo intención de cortarme mucho en bastante tiempo… Pero eso ya lo contaré en otro momento.

¡Salud, por los pelos!

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